Los principios políticos surgen del proceso civilizatorio de nuestra sociedad, con la evolución política y por el triunfo de las ideas y aspiraciones de generaciones sobresalientes de mexicanos y sus caudillos, en el curso de más de 200 años de vida independiente como Estado soberano.
La cronología de incorporación de estos principios a las diferentes Constituciones mexicanas y del enriquecimiento de sus contenidos, se resume de la forma siguiente:
Principios Políticos
Poderes ejecutivo, legislativo y judicial
Estados con autonomía, unidos mediante funciones comunes a cargo de una federación
Tribunales federales, Suprema Corte de Justicia, juicio político, fuero constitucional
Poder legislativo compuesto por una Cámara de Diputados y otra de Senadores
Concepto originario, autodeterminación nacional
Derechos individuales del hombre, familia, acceso a la justicia, voto popular
Juicio de amparo (creado en la Constitución de Yucatán en 1841)
Estado laico, libertad de creencias religiosas, restricciones a ministros de culto
Elecciones indirectas
Primera en el mundo occidental en incorporar los derechos sociales, reparto agrario, recursos naturales, derechos laborales, educación y salud pública
Municipio
Propiedad originaria de la nación, propiedad social, propiedad privada, áreas estratégicas, actividades prioritarias, prohibición de monopolios, regulación de precios, economía mixta
Sufragio directo, no reelección
Política exterior
Estos principios políticos han tenido una evolución variable acompasada de las circunstancias históricas que las condicionaron. El siglo XIX fue el más convulso y fluctuante, pero logró incorporar la mayor cantidad de principios en el texto constitucional. El período de paz más prolongado ha sido el producido como efecto del reparto masivo de tierras subsecuente al reconocimiento constitucional de la reforma agraria. La Carta constitucional de 1917 declaró por primera ocasión al mundo occidental la importancia de los derechos sociales y la intervención del Estado en la economía.